lunes 28 de septiembre de 2009

Los perros estamos de moda

Hola a todos mis amigos y mis no tan amigos también!
Estos días he pasado muy ocupado, ayudando a mi amo a soportar la estancia en la universidad (entre paros y pruebas se le va la vida), y acompañando a mis nuevos amigos, la muñeca Eulalia (más conocida como "la niña"), don Carrolio (alias "El Carro") y el más reciente llegado a la familia, el mono Venancio. Luego habrá tiempo para hablarles sobre ellos, nuestra vida y los problemas de convivencia (como el mono y su mala costumbre de comerse los mocos ajenos).
Ahora me dedicaré a conversar sobre cómo los perros nos estamos tomando la opinión pública, entramos en la agenda nacional y no pensamos movernos de ahí
Empezaré por el spot de una comida para perros, donde había una niña muy tierna mostrando algo muy asqueroso, pero real, para mostrarnos cómo dicho alimento mejoraba la digestión de nosotros. El efecto era que mucha de esa gente terminaba haciendo caquita no muy durita, porque el famoso comercial lo transmitían a horas de comidas, almuerzos, etc. Ya, está bien que usen un perro para vender pellet de perro, pero no que usen el desecho del perro para vender comida.
También se hizo famoso un perro beagle, regalado por una candidata a diputada en Estación Central (que su único mérito es ser "hermana de"), a un aspirante al sillón más importante de Chile. Y no me refiero a un sofá del Persa Bío Bío. Este señor, llamado Sebastián Piñera, no encontró nada mejor que ponerle "Poder" a su nueva mascota, tratando de reflejar sus ambiciones en un pobre animal que no tiene nada que ver con sus planes de llegar a La Moneda. Por suerte, decidió ponerle "Bolt", algo más digno de un tierno animalito.
Otra de las cosas que rescato de estos últimos días, es un concurso creado por la Comisión Bicentenario, donde se busca al perro callejero que simbolice los 200 años de república independiente de Chile (que se cumple recién el 2018, pero que el próximo año se empieza a celebrar). "Quiltro", para que sepan acá, significa "Perro" en mapudungún, pero en nuestro país se les llama "quiltro" a todo aquel perro callejero, abandonado a su suerte, sin destino. Yo no vivo así, pero para solidarizar con mis colegas que viven día y noche acompañados de micros, vagabundos, transeúntes que no los pescan. Siempre están ahí: paradas militares, celebraciones, protestas, ceremonias oficiales, y recientemente, en el Transantiago... mas para el mundo, parecieran que no existiesen.
Más información sobre el concurso, lean el sitio de Chile Bicentenario
Esta foto la tomó mi amo y es de un colega mío, que vive en el barrio alto, pero no por eso, con menos necesidades caninas. Los acompañó en un recorrido por La Dehesa, por esas casas de miles de uefes, por caminos escarpados y llenos de vueltas, cosas que en su perruna existencia nunca entenderá.


Sobre mi perruna existencia, ahora se irá a dar una vuelta con Carrolio, la Niña y Venancio, para luego traerles más historias.
Un abrazo, un ladrido de buena suerte y muchas buenas vibras para todos
su amigo

Panta